God of War, los dioses deben estar locos

A principios de 2005 Sony Computer Entertainment Santa Mónica deslumbró a los usuarios de Play Station 2 con un sensacional juego de acción en tercera persona que reinterpretaba a varios personajes y mitos de Grecia y Roma. God of War fue solo el primer paso de una de las sagas más populares de Sony, además de Gran Turismo.

El personaje principal de la aventura es Kratos, un antiguo comandante del ejército espartano y portador de las Espadas del Caos. Por petición del diosa Atena, Kratos comienza una aventura para asesinar al dios de la guerra, Ares, aunque luego descubriremos que su pasado oculta un motivo mucho más poderoso que moviliza a Kratos: la venganza.

En el pasado Kratos sirvió bajo las órdenes de Ares, quién le dio sus espadas, pero abandono esa tarea cuando fue engañado y obligado a matar a su propia familia.

Con un apartado gráfico que deslumbraba a los jugadores, enemigos imponentes, jefes imposibles y una historia más que atrapante, God of War se convertiría en uno de los juegos más premiados de la consolas y uno de los mejores tanto a nivel técnico como jugable.

Los golpes y combinaciones de Kratos, las magias deslumbrantes y los puzzles que abundan en los escenarios, hacen de God of War una experiencia muy gratificante. Su éxito fue tal que pronto comenzaron a producirse una secuela (God of War II, PS2), una precuela (God of War: Chains of Olypmpus, PSP) y la próxima entrega en proceso es God of War III, para la Play Station 3.

Vía: Trucoteca