El primer Alone in the Dark

El año es 1992 y la compañía Infogrames se prepara para publicar uno de los juegos que hará historia en la industria de los videojuegos y de las aventuras gráficas en particular.

Los diseñadores principales son Frederick Raynal y Franck de Giromali, el título del juego es Alone in the Dark y su impresionante ambientación, así como referencias a uno de los maestros de la literatura de terror como lo es H. P. Lovercraft, lo convirtieron en un clásico indiscutible.

El juego empieza con el suicidio de Jeremy Hartwood, un renombrado artista y propietario de la mansión Derceto en el estado de Louisiana. En ese momento, tras que la policía abandone la investigación por temor a la fama de “maldita” que tiene la mansión, y a la falta de otras pistas que indiquen algo fuera de lo normal en el suicidio, Edward Carnby (el detective que se haría famoso en esta saga) o Emily Hartwood (una sobrina del difunto) se introducirán en la casa para desentrañar los misterios del suicidio de Jeremy Hartwood, de nosotros dependerá con que jugador atravesaremos la aventura.

Si bien al principio del juego nos encontramos desarmados, y podremos ir explorando la casa y encontrando diversas armas que van desde armas de fuego hasta cuchillos de cocina y espadas, el juego esta más orientado a la resolución de acertijos que al combate, y eso puede apreciarse en la mínima cantidad de enemigos que nos encontraremos, en el hecho de que muchos no pueden ser “matados” y en que muchas veces para derrotarlos habrá que resolver algún puzzle relacionado con objetos del entorno, por lo cuál en esta aventura gráfica lo principal es el uso de la cabeza y de los reflejos, no la acción directa.

A medida que exploramos la macabra mansión Derceto iremos descubriendo varias anotaciones y libros, algunos firmados por el propio Jeremy Hartwood, que nos van poniendo al tanto de los extraños sucesos que se desarrollan en la mansión. De esta manera, y con mucha inspiración en los textos de Lovercraft, se va desenvolviendo una trama de ocultismo, deidades oscuras y muerte, todo en el marco de nuestro encierro en esa lúgubre mansión.

El éxito de este primer Alone in the Dark daría pie a una serie de juegos, principalmente en la línea de las aventuras gráficas aunque también hubo algunos intentos que lo acercaron al survival horror al mejor estilo Resident Evil pero eso es otra historia y merece otro análisis, de momento recordar esta joya que vio la luz en 1992 para PC, Mac y 3DO.

Vía: Zonadeclasicos