Breath of Fire

Breath of Fire dio sus primeros pasos como saga de rol en la consola más popular para este género que había en la década del 90: La Super Nintendo de 16 bits.

El juego fue desarrollado por CAPCOM, aunque también fue distribuido, en Estados Unidos, por la gente de Squaresoft. Así, dos poderosas compañías de la industria de los video juegos se daban la mano para la creación de un título bastante innovador para la época.

Una de las novedades del juego era la capacidad gráfica de demostrar los cambios de la luz del sol, oscureciendo después de un determinado tiempo para luego volver a ser de día, un pequeño detalle que en la época le gano varias simpatías.

El juego era un RPG al uso, con batallas aleatorias, un escenario fantástico, combate por turnos y una historia bastante interesante narrada mediante la interacción con otros personajes y el periplo de nuestro héroe, Ryu.

Como último descendiente del Clan de los Dragones de la Luz Ryu debe vengar a su hermana y acabar con la amenaza que suponen los constantes ataques del Imperio de los Dragones Oscuros. Así comienza su viaje para despertar el poder de los diferentes espíritus dragón que le permitirán combatir de igual a igual contra los poderosos esbirros del mal, además de contar con la ayuda de varios personajes.

Uno de los más importantes, y que sería la constante en la saga Breath of Fire, es la princesa Nina, que junto a Ryu siempre aparecería en los juegos (aunque siempre en nuevas encarnaciones, claro).

El título tuvo una remake la consola portátil Nintendo Game Boy Advance en 2001, con un éxito bastante reducido, pero una gran oportunidad de hacerse con un clásico.

Vía: Bofworld